Interpretados con el maravilloso sentimiento y voz de Marta Shanti (Martashantiart)
Mis textos se escriben en plano, sin emoción permanente. Son lineales, seguidos. Sólo representados en el imaginario personal. Pero no suenan así en mi cabeza. Con la maravillosa representación de Marta Shanti, cada una de las palabras cobra vida y resulta en una magnífica combinación de Sentimientos Creados.
Última vez
Notaba su presencia, no sé si por su llanto contenido o por cómo se acercaban. Sabía que eran mis hijos. Les habían confirmado que se acercaba el final. También era evidente para mí. Ahora estaban allí en todo momento, rodeándome. Mirando un cuerpo inerte, en pleno estado de lucidez. Quería abrazarlos, sentirlos en mi pecho, como habíamos hecho tantas veces. No podía. Mi cuerpo no obedecía, pero pensaba. No hacía otra cosa, no dejaba de pensar. La situación era irreversible. Iba a dejar mucho atrás, pero sentía que había dejado mucho de mí en cada uno de ellos. Quedaba, sin embargo, una sola persona a quien todavía no había dicho adiós. Alguien que, junto a mí, había recorrido los últimos años. Alguien ajeno a todos. Alguien que sólo yo sabía. No podía estar allí. Ese no era su mundo. Y yo deseaba tanto volver a verle… Un celador entró en la habitación. Les pidió que salieran. Abandonaron la habitación mientras se acercaban a mí. Me acarició. Era él. Estaba allí. Me prometió estar siempre cuando lo necesitase. Y había cumplido. Es curioso como en un estado de completa pérdida de consciencia, intubada y conectada a un medidor, no dejaba de sentirlo. “Volveré a encontrarte en la próxima vida. Nunca dejaré de buscarte” dijo. Y se le escapó una lágrima que cayó en mi mejilla, como si fuese mía. Era el momento. Les hizo entrar. Llegaba el último recuerdo. Lo último que iba a vivir. Y no podía sentirme más amada y acompañada.

