Mis Textos

Cuando me lo contaron

No podía dejar de pensar en Bécquer. “Cuando me lo contaron”…  tantas veces había leído su rima 17 … tantas veces me había perdido en sus palabras. Mi primera reacción fue de incredulidad. No había dejado que nadie entrase en mi espacio. Y justo cuando decido permitirlo, todo resultó falso. Un ser humano mínimo, amparado por una aureola de amistad condescendiente, me explicó lo ocurrido. Poca empatía y poco sentimiento. Me lo decía porque me quería. Porque yo debía saberlo. Porque no debía vivir en el engaño. Porque me apreciaba y quería ayudarme. Ayudarme? Me estaba rompiendo con cada una de sus palabras. Una especie de erosión uniforme y seguida, que dejó al descubierto todo lo que de mi, había escondido. Su convicción sobre la verdad, era demoledora. Había decidido que yo no debía vivir en la ignorancia. Había errado en todo su planteamiento. La ignorancia me mantuvo durante todo este tiempo. Ahora debía tomar decisiones. Ahora debía actuar. Mi mundo ya no existía, y el ahora se antojaba como lo único que me quedaba. No fue un fiel amigo, no podía darle las gracias.